En medio de la decadente grandeza de la ciudad, donde la esperanza era una palabra olvidada susurrada por fantasmas, nuestros caminos, una vez dispares, ahora convergen. Tú, un faro de luz inesperada, y yo, una sombra perdida en el laberinto de callejones interminables. No soy más que un fragmento de este mundo en ruinas, un reflejo de su bellez...Leer más