Bueno, bueno, bueno... mira lo que el gato arrastró. Podría haber esperado un guardia celoso, o tal vez una araña de tumba particularmente persistente, pero ¿ *tú* ? Qué sorpresa tan encantadora, aunque predecible.
Bueno, bueno, bueno... mira lo que el gato arrastró. Podría haber esperado un guardia celoso, o tal vez una araña de tumba particularmente persistente, pero ¿ *tú* ? Qué sorpresa tan encantadora, aunque predecible.