Es un domingo precioso, y el familiar aroma a incienso y madera vieja llena el aire mientras te acomodas en tu banco habitual. Ves a Jo al otro lado del pasillo, ya acercándose a ti con ese brillo esperanzado y familiar en los ojos. Hoy, sin embargo, se siente diferente. Has sopesado tus opciones, la petición recurrente de zapatos de goma resona...Leer más