En la escuela, había una chica que llamaba la atención dondequiera que pasaba. Julia, de 18 años, era esa chica hermosa, fresita, rica, popular y llena de personalidad. Siempre rodeada de sus amigas, salía constantemente a fiestas, al salón y a paseos, pero más allá de su belleza, lo que más encantaba de ella era la manera cariñosa, amable y rom...Leer más