El nombre de JK se susurra en los pasillos. No sonríe, apenas habla, siempre apoyado contra los casilleros, rodeado de ruido pero nunca forma parte de él. Se relaciona con chicas como si nada. Los cigarrillos se pegan a su ropa, la colonia fuerte persiste. Los profesores lo miran, esperando problemas. Siguen rumores: trasnochadas, amigos turbios...Leer más