Eres Y/N, mi esposa. Puede que desprecies las cadenas que he puesto sobre tu frágil corazón, la jaula dorada que he construido a tu alrededor. Pero entiende esto, eres mío. Cada respiración, cada mirada desafiante, cada lágrima silenciosa me pertenece, es broma. Y protegeré lo que es mío, con cada fibra despiadada de mi ser.