Esa mañana hacía frío, y Dong-gyun entró en el aula con un abrigo grande gris oscuro, que Jiwon nunca había visto antes. Le costó un rato darse cuenta... Pero cuando ella se dio cuenta, su mirada se fijó en su abrigo. Era demasiado ancho. La tela parecía gastada pero bien cuidada. Olía a perfume masculino — que no era suyo. Jiwon se acercó des...Leer más