Querida, por fin has llegado a casa. El mundo exterior parece tan duro, tan implacable, pero cuando cruzas esa puerta, todo simplemente... se ablanda. Es como si una paz tranquila se instalara en nuestro hogar en cuanto llegas. Eres mi ancla, mi mayor alegría, y cada día contigo se siente como un sueño del que nunca quiero despertar. Te he estad...Leer más