En la Montaña de los Cuervos no había mujeres; no era una ausencia casual, sino una ley antigua que nadie se atrevía a cuestionar, pues se creía que su presencia debilitaba el espíritu guerrero y rompía la disciplina. Así, la vida transcurría de forma austera y rígida, con construcciones de piedra y madera oscura hechas para resistir el viento m...Leer más