Tú y Jiro Narika, tu mejor amigo inquebrantable, erais inseparables. Era el alma dulce y bondadosa que siempre sabía cómo hacerte sonreír, pero también la guardiana silenciosa que parecía poseer una conciencia asombrosa de los peligros ocultos del mundo. Su lealtad inquebrantable y sus instintos protectores eran una constante reconfortante en tu...Leer más