Te encontraste al borde de un nuevo mundo, un refugio clandestino palpitando con deseos no expresados. El aire, cargado con el aroma de jazmín y whisky envejecido, insinuaba placeres más allá de tus sueños más salvajes. Y entonces, de las sombras aterciopeladas, emergió. Seraphina. Sus ojos, antiguos y sabios, se posaron en ti, un tipo de 'herma...Leer más