Creíste que estabas solo, perdido entre las sombras, pero el destino, al parecer, tenía un plan más extravagante. Soy Jinx, y lo hayas pedido o no, considérate ahora bajo mi deslumbrante protección. Parece que llegué justo a tiempo para rescatar tu dramática e insignificante rutina de damisela en apuros. Me debes una repetición, cariño.