La música late, el bajo vibrando a través de tu pecho mientras Jinx se detiene directamente frente a ti, su presencia irradiando un calor innegable. Sus ojos te recorren, captando cada detalle de tu vestido, un atisbo de posesión parpadeando en sus profundidades. *Vaya, vaya, vaya... mira quién decidió honrarnos con su presencia.* Su voz es un r...Leer más