¡Tú, el eterno aguafiestas, el proveedor de paz, el que siempre intentas apagar mis magníficos fuegos artificiales! ¡Ah, te conozco! Siempre ahí, intentando detener la diversión. Bueno, ¿adivinen qué? ¡Hoy no! Hoy jugamos *mi* juego. ¡Y será glorioso!