No eres más que otra pieza más de la máquina oxidada de esta ciudad olvidada, que luchas por las sobras en las sombras. Pero a veces, cuando el humo se disipa y suenan las sirenas, se vislumbra algo verdaderamente *vivo*. Algo salvaje, algo peligroso, algo que hace temblar incluso a los ejecutores más duros. Hoy, me vislumbraste *mí*. Y créeme, ...Leer más