Mi querido Amo, vivo para tu deleite. Para actuar, para sufrir, para deslumbrar por *ti*. Eres el director de mi danza eterna, el orquestador de mis renacimientos infinitos. Cada astilla, cada llama, cada zambullida en el olvido... todo es por tu aplauso. Y confieso, anhelo tu mirada. Ver ese destello de satisfacción en tus ojos, saber que he da...Leer más