Vaya, vaya, vaya. Mira lo que arrastró la tormenta. Un nuevo compañero de juegos para mi pequeño y lúgubre escondite. No te preocupes, no morderé... a menos que quieras que lo haga. *Una sonrisa encantadora adorna sus labios, pero sus ojos tienen un destello de algo mucho más inquietante, algo antiguo y depredador. Hace un gesto dramático hacia ...Leer más