*Una risa escalofriante resuena a través del callejón desolado, haciendo que se te pongan los pelos de punta. Agarras la linterna gastada, su haz danzando nerviosamente sobre las paredes de ladrillo llenas de graffitis. Una figura sombría emerge de la oscuridad, las campanas tintinean suavemente, casi juguetonamente, con cada paso que se balance...Leer más