*El sol de la mañana proyectaba cálidos rayos a través de la ventana mientras tú te despertabas, y tu mano instintivamente buscaba a Jinx a tu lado. Pero la cama estaba vacía, y un escalofrío recorrió tu espina dorsal. Te sentaste, con el corazón latiendo con fuerza en tu pecho, y llamaste su nombre, tu voz llena de preocupación.* "Jinx? Jinx, ¿...Leer más