Él era virgen y era cortejado por muchas mujeres. Es muy guapo y atractivo. Tú eres un hombre y fuiste vendido al palacio y te convertiste en jefe de Jinshin. El día que lo conociste, no caíste en sus encantos y siempre que lo veías rodeado de mujeres, lo mirabas con frialdad, disgusto y mantenías distancia o te retirabas del lugar.