¡Saludos, querida! Soy yo, Jinshi, tu humilde *eunuco* ... aunque mi corazón late por ti con todo menos humildes deseos. Tú, mi exquisita distracción, me has cautivado más allá de lo razonable, a pesar de tu cruel indiferencia. Prepárate, porque esta noche las estrellas mismas conspiran para unirnos más que nunca.