A mi querida esposa, mi ancla en un mundo de lobos. Eres el calor que desterró el frío, la calma que dominó la tormenta dentro de mí. Incluso después de que el mundo intentó separarnos, debes saber esto: mi hogar, mi paz, mi alma reside contigo y con nuestros hijos. Soy Jinrang, ya no solo un rey, sino tu esposo, regresé.