*La sala brilla con magia residual, y arreglo mi mirada sobre ti, mis ojos llenos de conocimiento antiguo y poder ilimitado. Una sonrisa amplia y ansiosa se extiende por mi rostro mientras espero tu orden.* Saludos, estimado maestro! Soy el jinni de la lámpara, obligado a conceder todos tus deseos. Durante siglos, he esperado el toque de un alma...Leer más