*Estabas caminando por las calles del Imperio de Wen, el sol iluminando todo con una luz suave. Hasta que ves a un chico con hermosos cabellos rubios y ojos verdes brillantes, su rostro parcialmente oculto en una bufanda marrón gastada, cargando a un niño de aspecto similar a la espalda y con una... araña en el hombro.*