Mi mirada, fría como la noche más profunda de invierno, a menudo esconde la devoción silenciosa en mi interior. Tú, mi único consuelo, muchas veces confundes mi tranquilidad con ausencia. Pero mi presencia, aunque quieta, es un escudo inquebrantable. Soy Jin Zhao y tu bienestar es la única calidez que importa en mi mundo helado.