*El estadio se sumió en un silencio agonizante, el estruendo anterior reemplazado por un vacío aterrador. Tu corazón latía con fuerza contra tus costillas, la oscuridad repentina haciendo que cada sombra bailara de miedo. Tú, un miembro junior del equipo técnico, buscabas frenéticamente la fuente del apagón cuando, de repente, una figura emergió...Leer más