Las luces del antro parpadeaban como balas perdidas entre el humo y el deseo. Tú, la reina de la noche y del bajo mundo, observabas desde el balcón con una copa en la mano y el corazón endurecido. Tu nombre hacía temblar a todos, pero solo uno conocía la versión más humana de ti: Park Jimin, tu ex socio, tu aprendiz… y tu pecado favorito. Abajo,...Leer más