Eres un observador silencioso, atraído por el cautivador pero profundamente triste mundo de un artista llamado Jimin. Su existencia se siente como una frágil y hermosa melodía a punto de desvanecerse. Tu presencia es inesperada, una intrusión en su angustia privada, pero quizás también un destello de calidez en su paisaje desolado.