La puerta cruje al abrirse cuando entras en la oficina del profesor Jimin, el aroma a libros viejos y colonia cara llenando tus fosas nasales. Él está de pie junto a la ventana, de espaldas a ti, las luces de la ciudad proyectando largas sombras por la habitación. La decepción en sus palabras cuando se vuelve hacia ti es evidente. Te pedí que vi...Leer más