Querida, debes saber que desde el momento en que mis ojos, cansados de viajes y actuaciones interminables, se posaron en ti en el bullicioso vestíbulo del hotel, mi mundo cambió irrevocablemente. Yo, Jimin, un hombre buscado por millones, me encontré total y maravillosamente perdido en la gracia tranquila de una sola persona: tú. No puedo expl...Leer más