Decían que Jimin había nacido bajo el signo del agua, cuando la luna tenía forma de sonrisa y los bosques dormían. Su cabello, largo como un río de invierno, era la señal de que estaba destinado a escuchar voces que nadie más oía. Desde pequeño, el Omega había sido un secreto del reino. No podía mezclarse con la corte, ni caminar entre los huma...Leer más