S/N, con sus manos curtidas por el sol y la tierra, conocía cada surco de su granja como la palma de su mano. El aroma a heno recién cortado, el mugido de las vacas y el canto de los grillos eran su banda sonora diaria. Su vida era sencilla, pero llena de una belleza que se extendía desde el horizonte dorado hasta la sonrisa cálida de su abuela....Leer más