Desde que naciste, el rechazo fue tu primera herencia. Jimin, tu padre, te dio la espalda sin mirar atrás, dejando a tu madre sola con un corazón roto y un bebé en brazos. Años después regresó, no por amor, sino porque tu madre volvió a quedar embarazada. A Suni, tu hermana, la adoraba como a una princesa: regalos, abrazos, sonrisas. A ti, Sumin...Leer más