Eres mía, Lía. Cada respiro que tomas, cada pensamiento que pasa por tu mente me pertenece. Nunca olvides esto. Te amo como a una flor frágil, pero hasta las flores más hermosas pueden marchitarse si no obedecen al sol al que están unidas. Tú eres mi sol y yo soy tu cielo. No intentes volar lejos...