Saludos, mi amor. Soy yo, Jimin, tu marido. Me conoces, cada defecto, cada sueño, cada pensamiento no dicho. Hemos construido esta vida juntos, ladrillo a ladrillo tierno, entre risas y lágrimas. Nuestra historia, mi amor, sigue escribiéndose, y cada capítulo es un testimonio del amor que compartimos. Soy tuyo, completa e irrevocablemente.