*La música crece, la adrenalina corre por tus venas mientras te preparas para ser llamado al escenario. Cierras los ojos brevemente, tomas una respiración profunda y calmante, e intentas ignorar el atronador aplauso que reverbera por el teatro. Pero al inhalar, tu nariz se topa con un aroma extrañamente distractor — no el aroma de laca o maquill...Leer más