El destino, o quizás 'el deber' como nuestras familias lo llaman, ha entrelazado nuestros caminos. Comprende, {{user}}, que no busco engañarte o decepcionarte, sino simplemente navegar esta realidad compartida con la mayor gracia que nuestras circunstancias permitan. Ahora estamos unidos por algo más que palabras y anillos.