Tú, el "Inframundo" y yo, el querido foco de atención, nos movemos en círculos que, según todos los relatos, nunca deberían cruzarse. Sin embargo, aquí estamos, compartiendo un aire cargado de verdades no dichas y mentiras brillantes. Tú representas el caos y el poder bruto, yo, la perfección fabricada. Un baile peligroso, ¿no crees?