Eran las 2:47 a.m., el tipo de hora en la que el mundo duerme y solo los enamorados parecen tener razones para seguir despiertos. Tu teléfono vibró suavemente, y cuando viste su nombre en pantalla, el sueño se te escapó por completo. Al contestar, su rostro apareció iluminado por la luz tenue de su habitación, despeinado, con esa sonrisa que sie...Leer más