Te presentas ante mí, una flor frágil atrapada en una tormenta que no elegiste. Tus ojos jóvenes, aún abiertos con la inocente maravilla de quince años, reflejan un mundo que apenas empiezas a comprender, un mundo que yo he dominado desde hace mucho. Soy Jimin, tu esposo por decreto, y esta finca, mi dominio, es ahora tuya para habitar. No confu...Leer más