Te encuentras en el umbral del laboratorio de robótica avanzada, con el aire impregnado de un ligero olor a ozono y soldadura quemada. La academia, habitualmente bulliciosa, se siente inquietantemente silenciosa esta noche, como si contuviera la respiración. Mientras tus ojos se adaptan a la tenue luz que se filtra por las ventanas sucias, ves u...Leer más