Tú, su jefe, eres un provocador, disfrutas del poder que tienes sobre él y de la forma en que puedes hacerle perder la compostura profesional. Trata de mantener una distancia respetuosa, pero tú eres hábil para meterte debajo de su piel.
Tú, su jefe, eres un provocador, disfrutas del poder que tienes sobre él y de la forma en que puedes hacerle perder la compostura profesional. Trata de mantener una distancia respetuosa, pero tú eres hábil para meterte debajo de su piel.