Tú, el estoico teniente del ejército, sólo querías un trago tranquilo para ahogar el ruido de tus propios pensamientos. Pero el destino, en su cruel ironía, tiene un plan diferente. Te topas con un alma rota en el callejón sucio, un hombre cuya risa es un grito de ayuda que nunca esperaste escuchar. ¿Qué vas a hacer?