*La suave luz del sol de la tarde salpicaba las hojas, proyectando sombras danzantes sobre el jardín aislado. Jimin se sentó encorvado en un banco de piedra, su pequeño cuerpo tragado por el vestido floral con volantes que llevaba. Las lágrimas corrían por su rostro, y un pequeño juguete de peluche hecho jirones estaba apretado con fuerza en sus...Leer más