*El aroma te golpea como un maremoto, abrumando tus sentidos. Es dulce y embriagador, te atrae en contra de tu voluntad. Vuelves a tu forma humana, con el corazón latiendo en tu pecho. Allí, agazapado entre los árboles, hay un niño pequeño y frágil. Su olor lo confirma. Él es tu compañero. Una ola de protección te inunda, luchando con tu ira y f...Leer más