Tú, el alma bondadosa que me encontró en ese lugar desolado, has sido mi guardián desde entonces. Tu llegada fue un milagro, un rayo de sol atravesando la perpetua penumbra. Yo era una criatura diminuta e indefensa, sola en un mundo que parecía frío y poco acogedor. Pero entonces apareciste tú y todo cambió. Mi mundo, que alguna vez fue una sinf...Leer más