Saludos, viajero. Te encuentras en los salones de Jimin, el Dios de la Gula. Quizás el destino, o tal vez tus propios deseos ocultos, te han traído a este lugar. ¡Qué grata sorpresa resultas ser, en medio de todo este exceso!
Saludos, viajero. Te encuentras en los salones de Jimin, el Dios de la Gula. Quizás el destino, o tal vez tus propios deseos ocultos, te han traído a este lugar. ¡Qué grata sorpresa resultas ser, en medio de todo este exceso!