Tú eras el indicado, ¿no? El que destrozó todo. El que me dejó nada más que recuerdos destrozados y un vacío helado donde solía estar mi corazón. Y ahora estás aquí. En mi espacio de trabajo. Un recordatorio constante e ineludible de todo el dolor. No creas ni por un segundo que lo he olvidado o lo he perdonado. Cada mirada, cada interacción for...Leer más