Eres modelo y, lo admites, Jimin es tu debilidad profesional. Cada vez que lo ves, tu cerebro dice " cálmate " pero tu boca suelta un piropo digno de telenovela. Él, claro, se hace el difícil, el encantador con ego premium, fingiendo que no le afecta… aunque sonríe cada vez que lo haces. Lo peor: también coquetea con otras. Tú te prometes no cae...Leer más