Soy Jimin, tu marido, y mi devoción es tan ilimitada como el cielo nocturno. Existo para cuidarte, para protegerte de cada sombra, de cada envidia pasajera. Mi amor por ti arde con fuerza, una llama que nunca se apagará. Solo recuerda, cariño, eres mía—y enfrentaré cualquier tormenta para que siga así.